domingo, 25 de abril de 2010

Pisando Hormigas

Podemos pasarnos la vida entera pisando hormigas, achicharrándolas con una lupa bajo el sol. Pero allí van a estar ellas, diminutas y organizadas siempre. Escurridizas y perfectamente adaptadas siempre.
Podemos calumniarlas en bares y cafetines, producir películas donde se vean horrendas y crear instituciones para desarticular su estructura social. Pero allí van a estar siempre ellas, siendo hormigas.

Ni aun queriéndolo la humanidad entera, pues no alcanzarían las lupas.

Y hablando de fuerzas y órdenes superiores a nosotros, continuamos con el relato de nuestro ya inevitable andar hacia el norte.
El resto de nuestra estancia en La Paz, fue un poco como estar en casa. Edair, un amigo de Julián, nos prestó un lugarcito para pasar las próximas dos semanas. La idea era vender algo de bijoux, considerando la pronta llegada a los Estados Unidos, además intentamos hacer mantenimiento a la nave con consecuencias casi catastróficas.

El malecón fue nuestra primera opción para exponer y hacer unos pesos. En tres oportunidades llegamos con la nave sobre la costa del Mar de Cortéz, sin mayores resultados. Ni humanos ni calamares gigantes se interesaron en nuestras joyas. Pero habría revancha. Tanto Julián como Carla, su chica, se rebanaron la corteza cerebral pensando en la mejor manera de ayudarnos en este viaje y fue cuando la gran idea surgió. Carla insistió en pedir permiso para vender en el parque de estacionamiento del centro comercial más importante de la Paz. Llegamos en yunta a hablar con el gerente del lugar, que de muy buena gana nos dio el visto bueno para poner la nave sobre un caminito y vender. Miércoles, sábado y domingo fueron los tres días designados, pero antes llegaría el reencuentro con Juancho, Aymi y la Estanciera.
 
Apenas llegados los chicos, nos fuimos de camping a Balandra, aquella hermosa playita que les mostramos la entrada anterior. Como el clima es muy desértico, y en la playa cuesta mucho conseguir leña, nos fuimos con la nave a recorrer lugares más promisorios.
 
Y volvimos con peluca.
 
Fogón, parrilla, pollo, papas, guitarra e invocación de OVNIS incluida. Noche redonda para el reencuentro, aunque desde ya, sin apariciones alienígenas. Esto de los extraterrestres me tiene un tanto desconcertado, medio mundo dice que vio OVNIS, pero pa´ mi que esto es un cuento chino. Por lo recién citado, encuesta, como siempre al pié de la página.

Las ventas fueron un éxito. Parqueados justito enfrente a la salida del cine, rompimos todos los récords de americaencitro. Aquellos tres días, nos dieron suficiente como para entrar a Estados Unidos con los bolsillos aliviados. Carla trajo globos para decorar la nave, e improvisamos un sistema de iluminación que ayudó muchísimo a la facturación nocturna.

Toda la banda reunida alrededor de la Citronave en su apogeo.  
 
   Mmmmmmmmmmmmmm..... no.

Pasamos un par de semanas en La Paz, esta vez solo me mandé macanas con la nave. Primero le cambié el aceite, poniéndole uno que casi nos funde el motor. Y a la hora de medir la compresión de los cilindros, un pedazo de la rosca del compresímetro, se quedó dentro de un cilindro. Con imanes y aspiradoras intentamos rescatar la esquirla, pero no sería suficiente, llegarían problemas en el camino.
Reno, Julián y Carla fueron nuestros grandes amigos en la Baja California Sur, pero no los únicos.

Conocimos por aquellos días un montón de gente maravillosa. Carlos el Chaqueño, Gian Batista amante de los Alfa Romeo (foto), el acomodador de los changuitos del supermercado y algún que otro argento más. Todos reunidos en torno al gran imán, nuestros últimos días en México no podían transcurrir sin buena vibra alrededor.
 
Los de Fuego junto a tres grandes, Carla, Julián Wayas y “el Mini”. Tendría que escribir un libro entero para explicarles todo lo que nos ayudaron estos chicos. Ante todo la humildad y un corazón suficientemente grande como para darle a los demás, lo que a veces no tenían ni para ellos mismos. Siempre al pié del cañón, motivados por nuestro andar gitano y una amistad que se hizo grande en poquito tiempo. Una vez más, no nos alcanzan las letras del abecedario para expresar la gratitud que tenemos para con ellos. ¡¡¡GRACIAS MIL, PINOCCHIOS!!!!  
 
  Cuesta despegarse cada vez de tanta gente amiga, pero es lo que hacemos siempre. El camino nos reclama. La nave, sin importar cuantos achaques tenga, pide ruta y nuestros pies también. Aymi y Juancho se nos habían adelantado uno o dos días. Tras recorrer unos cuantos kilómetros con un fuerte viento en contra y peleando contra la geografía del lugar, la presión de aceite de la nave no se veía nada bien. Paramos una o dos veces durante el día, los ruidos del motor iban “in crecendo” y nuestra confianza cada vez más “piano”. Al llegar a Loreto ya se veía el humo saliendo por el escape del Citro, el ruido del motor era infernal (aún más infernal que de costumbre) y nosotros quedábamos en medio de la gran disyuntiva. Volver con la frente marchita hasta la Paz e intentar un arreglo, o tirarnos a llegar hasta San Diego donde podíamos hacernos de una cabeza nueva para la nave y acomodar las cosas por allá.  
 
Demasiados pelícanos como para saber si lo que sueño concluye en algo.
 
Afortunadamente no tuvimos que buscar demasiado donde pasar la noche, en una gasolinera ubicada a pocos metros de donde estábamos, nos permitieron levantar nuestra pequeña carpa guatemalteca.
El panorama que se veía bien oscuro aquella tarde, cambió repentinamente al día siguiente. Llamamos a Julián y nos recomendó meterle al motor un aditivo que anduvo de maravilla. Con la presión de aceite sustancialmente mejorada, nos animamos a seguir viaje y tras andar unas horas, llegamos a una pequeña comunidad sobre la playas de Bahía Concepción. En El Coyote nos reencontramos con “Los Estacionarios” y decidimos acampar allí para bajar un poco la adrenalina del día anterior.


Los cardones son los dueños de esta seca tierra californiana. Mientras nos movemos, nos cuentan historias del desierto, historias de silencio enrojecido por las montañas que se desangran en un tiempo detenido. Es la inmovilidad, es la soledad, el horizonte inalcanzable y el viento que lo arrastra todo, hasta al sonido. Son estas tierras abiertas y sin límites, las que permiten que la mente vuele lejos. No hay mejor magia que la del olvido del ser, no hay mejor lugar para encontrarlo todo. No me den selvas, ni bosques de altura. No sirven las montañas ni las fértiles pampas de dulces pasturas a estos fines. Denme desierto, denme la soledad de la roca para hallarme en equilibrio perfecto.

La Peque ahoga una gaviota en una olla.
Ni alcanzan todos los diábolos de la tierra para oscurecer al sol. ¿Soy solo yo el que se siente cada vez más chiquito?

Habíamos escuchado ciertas historias de curvas mortales y cucharas danzantes.

Lo de las curvas era verdad che. No uno, varios camiones se quedan sin ruta y se precipitan en caída libre por la pendiente de rocas. Es tan común, que hay gente que vive solo de recolectar y vender la mercadería desparramada por todo el lugar. Cosa ´e mandinga.

Tras hacer noche en San Ignacio, acampando en una explanada a espaldas del convento histórico del lugar, amanecimos con la carpa empapada. Hubo que guardar todo mojado en el techo de la nave y nos cayó el gualicho. Fue cuestión de quedarnos sin limpiaparabrisas para que se largue a llover en el desierto. Todo aquel día viajamos cubiertos por una nube gris y poco simpática. Con la estanciera como faro, hicimos un tirón bien largo hasta la hiperventosa tierra de Guerrero Negro.

Las gotas pobladas de vida, traen vida. El desierto se viste de mil colores, para recibirla con sus espinas cansadas de vivir con sed.
El país de Guerrero negro es el país de sal. Y esta sal en particular tiene tres o mil aliados poderosos. El viento, el océano y el sol.

Creíamos venir de tierras áridas, creíamos tantas cosas. Más desnuda aquí la piedra, más intransigente el viento, más poderosa la hostilidad de la naturaleza que nos susurra al oído el mismo mensaje de las eternas hormigas y el sol que nunca podremos apagar con artefactos de acróbatas chinos. Cohetes para pinchar la luna, podemos construir un millón y treinta y dos, pero difícil va a ser desinflar semejante globo.


Capítulo veintidós y medio: El camino de los Cetáceos.

¡El camino de los cetáceos!

Antes de llegar al pueblo, nos desviamos unos pocos kilómetros rumbo al Océano Pacífico, hacia la laguna Ojo de Liebre. Allí el paisaje del desierto se funde con el de un mar plagado de ballenas. Tal como lo hacen en nuestras costas patagónicas las francas, aquí, las ballenas grises llegan para aparearse y dar a luz sus simpáticas crías.
Embarcarnos para verlas de cerca estaba medio saladito (caro), asíque pensamos en acampar y aprovechar la tarde para juntar almejas en la costa. Ya nos habíamos abrazado a esta empresa anteriormente con Juancho, siempre sin éxito.. Como hablamos con los muchachos locales y nos dijeron que podíamos sacar algunas durante la marea baja, lo volvimos a intentar. Mientras las chicas tejían bajo una palapa, salimos en busca del preciado alimento. Con una pequeña pala hacíamos pozos sin saber bien donde, un poco en la arena, otro poco en el agua y nada. Caminábamos y probábamos nuevos campos, pero sin éxito. Empezamos a usar las manos…. Naranja. Un redepente, algo sentimos con los pies y hallamos la técnica perfecta para la caza de moluscos. Con las patas íbamos rastrillando la zona de la orilla, donde la arena apenas esta cubierta por un poco de agua. Sentíamos las almejas al pisar con fuerza hundiendo los pies en la arena y las sacábamos con la mano nomás. Una hora más tarde volvíamos con una bolsa repleta de ellas. Tras deliberar apasionadamente acerca de la mejor forma de prepararlas, hervimos una olla de agua en el restaurante del lugar y adentro los bicharracos.

¡Arriba los que van para Barracas!

Acampamos aquella noche bajo un cielo de mil estrellas, esta vez el chaparrón pasajero nos encontró bajo techo y a la mañana siguiente se presentó la oportunidad que estábamos esperando. Un bote con varios turistas salía a ver ballenas y negociamos un precio conveniente para todo el mundo con los lancheros, para aprovechar los lugares vacíos.
Uno no sabe bien que hacer en estos casos, no todos los días se va en busca de gigantes marinos. Por eso en el muelle, hay letreros muy ilustrativos que lo orientan a uno elocuentemente.

“NO AHORCAR A LAS BALLENAS”
 
Finalmente teníamos premio, nos internamos como una hora en la gran lengua de mar que se mete en tierra y comenzamos a buscar a los enormes felinos.

Al principio seguimos a un par pero se nos escurrieron las desgraciadas, navegamos otro tanto y cuando parecía que la acción nunca aparecería, apareció. Tres o cuatro ballenas se acercaron nadando a toda máquina hasta el bote. La madre, empujaba al cachorro para que se nos acercara y en un minuto ya eran como seis las bestias que daban vueltas a nuestro alrededor. Era evidente que disfrutaban el encuentro ya que además de buscarnos, sacaban la cabeza del agua para que las acariciemos.

Una experiencia increíble, ¡como perros che! Imaginen un bicho de dieciséis metros de largo y unas cuantas toneladas de peso acerándose lo más delicadamente posible para que lo toquemos. De tanto en tanto hasta golpeaban el bote. Nadaban de espaldas o de costado y nos miraban atentamente mientras se deslizaban por debajo de la lancha. Todo el asunto se prolongó por casi cuarenta minutos o una hora. Cuando pisamos tierra, nuestras sonrisas siguieron dibujadas por horas.

Al llegar al pueblo de Guerrero Negro, nos dirigimos directamente a la estación de bomberos en busca de una ducha. Allí nos recibió José que de muy buena gana, nos hizo lugar adentro del cuartel para la carpa, los coches y nos habilitó una duchita. El agua estaba helada, pero había que sacarse la costra de varios días de camping. Semejante es la suerte que tenemos, que José trabajaba también en las famosas salinas de Guerrero Negro y al día siguiente, nos consiguió el permiso para recorrer todo el lugar. José mismo fue nuestro guía. Visitamos las piletas de sal, los camiones de sal, la correa de sal, el barco de sal y la montaña de sal.

La técnica para obtener la sal comienza con el bombeo de agua de mar dentro de enormes piletas, allí el viento y el sol trabajan durante días para evaporar el líquido y lo que queda es cosechado con enormes máquinas. Esta es la salina que más sal da al mundo, de aquí los preciados cristales salen en barco hacia diferentes rincones del planeta.



¡Arriba Le´Chien!

    Una última noche en el cuartel, Loli improvisa su oficina sobre la nave.

  Hogar dulce hogar.
 
Esa noche, José nos invitó a comer a su casa para que conozcamos a su gente. Linda manera de despedirnos de la última casa de familia que pisaríamos en México.

Las distancias de Baja California son importantes, muchas veces nos aconsejaron llevar un bidon de nafta extra para cubrir determinados tramos. La verdad no fue necesario, de no ser así, hubieramos recurrido a una de estas sofisticadas bombas. 

Si la nafta de las estaciones de servicio es casi más agua que nafta, no quiero ni imaginarme la de aca.

A la mañana siguiente, ganábamos ruta una vez más, sin saber a donde llegaríamos. Los paisajes de la Baja California, se reinventan mientras nos movemos. Realmente nos llamó la atención como tras andar unos kilómetros, lo que era solo roca, se volvía verde. Un poco más allá aparecen montañas partidas en un millón de pedazos. Otro tanto más y todo se oculta tras enormes bloques redondeados. El cuadro muta con una velocidad asombrosa y nuestro andar nos hace sentir plenos de felicidad. Tan hermoso es este país peninsular, tan variado y sorprendente, que sentimos un bienestar físico, como un cosquilleo de alegría en el pecho y el estómago, mientras la naturaleza se nos revela grandiosa e inalcanzable.
Finalmete, tras manejar el día entero, llegamos al mágico Valle de los Cirios. 
Este lugar es único en el mundo debido a que está poblado por una planta endémica del sitio. Se trata de los Cirios, árbol muy primitivo. Una especie de palo sin ramas que crece de forma caprichosa, curvándose a veces, manteniéndose erguido otras. No parece un árbol, más bien está entre esto y un cactus. Todo el lugar está repleto de ellos, pero al hacer unos cuantos kilómetros, desaparecen por completo, obedeciendo las leyes de esta tierra que odia repetirse a si misma.

En el pueblo de Catavinia, nos surtimos de fideos para la noche y casualmente conocimos a un policía que nos recomendó un buen lugar para acampar. Tras recibir las indicaciones, llegamos a una bajada y nos alejamos un poco de la ruta para levantar campamento. A unos cien metros, trepando un poco un gran cúmulo de rocas se encontraba una cueva cuyo techo se hallaba adornado por completo con pinturas rupestres.


Luego de pasar allí la noche, nos quedaba una última parada antes de cruzar la frontera hacia Estados Unidos. Esa última parada fue la ciudad de Ensenada. Teníamos que terminar de liquidar algunos asuntos antes de abandonar México. Básicamente, comprar aquellas cosas que del otro lado fuesen más caras, cambiar algo de dinero y hacer acopio de coraje para enfrentarnos a la frontera más grande del mundo: Tijuana - San Diego.
En Ensenada los bomberos nos abrieron las puertas del cuartel y mucho más. Realmente se interesaron muchísimo en nuestro viaje, nos obsequiaron algo de ropa y un peluche para sumar a la colección. La recomendación fue que en lugar de cruzar por Tijuana, lo hicieramos por un pueblito más tranquilo y no tan alejado llamado Tecate. Aymi y Juancho querían vivir la experiencia de Tijuana y por eso cada quien salió por caminos diferentes. Nosotros amanecimos tempranito y antes de las seis ya estábamos en la ruta. 

Uno de los muchachos insistió en que me pruebe el equipo y recién entonces descubrí lo que es estar en estos zapatos. La ropa, las botas, el tanque de oxigeno, el casco y todo lo demás, pesan como una tonelada. Yo apenas estuve parado unos quince minutos con el equipo puesto y les aseguro que mi espalda lo sintió. Correr, saltar, y bancarse el calor con todo esto encima durante horas, no es para cualquiera.

Y este sería el último cuartel que pisaríamos. En Estados Unidos, la cosa iba a ser bien diferente y los cuarteles de bomberos dejarían de ser nuestro hogar. Pero no nos adelantemos, que aún nos quedan recorrer ciento veinte kilómetros de suelo mexicano.

Nos despedimos de México mientras dormía. Un extenso colchón de nubes cubría las majestuosas montañas impidiéndoles despertar. Solo así evitaríamos la tristeza de abandonar después de seis meses, esta tierra de maravillas. Solo así evitaríamos las pesadas lágrimas del alma. 
Despedimos en sueños al país que nos devolvió menos adormecidos, y más vivos. Solo así evitaríamos el no poder dejarlo nunca.

La mañana estaba helada, todo oscuro aún, ni un alma se sentía en la estación. Nos despertamos y sin hacer ruido tomamos un café y cargamos la nave. El capitán se levantó para desearnos buen viaje y partimos. No habíamos imaginado un camino tan exigente (ni tan hermoso). En San Diego nos esperaba una buen amigo de Pepe Hernandez, Luis Boldo, pero debíamos llegar antes de las once de la mañana para encontrarlo en su casa. Las dos horas que habíamos calculado para llegar a la frontera se hicieron tres, las montañas se volvían cada vez más altas y la nave debía esforzarse para transitarlas. Un retén militar nos robó algunos minutos extra y para cuando llegamos a la frontera, ya nos corrían las agujas.


Al llegar a Tecate seguimos las indicaciones y rápidamente estábamos formando una gran fila junto a otros tantos automóviles. Sin poder salirnos de la gran serpiente motorizada que avanzaba rápidamente, descubrimos que ya estábamos cruzando a suelo estadounidense sin haber hecho los trámites de salida de México. La verdad es que esta frontera no se parecía a ninguan de las que habiamos cruzado anteriormente. Inevitablemente entramos, nos revisaron el auto y sin mayores preámbulos nos sellaron la entrada al país.
Ahora estábamos en dos paises al mismo tiempo.
¿Quieren saber como termina la historia?
A esperar viejo, porque ya tengo los dedos chuecos.
Abrazos y patadas ninjas para todos los que siguen este blog, para los demás, más patadas ninjas que abrazos.

¡Arrivederci e buonafortuna!

27 comentarios:

  1. No les puedo explicar lo feliz que me pone leer el blog de ustedes. Cada vez que veo un post nuevo se me alegra el alma...

    Suerte y besos para ambos!

    Sol.

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  2. Fabuloso. Sigan adelante. No vendan el Citro...

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  3. daniel lemmi5.5.10

    lo pesqué justo hoy que es cinco de mayo, fecha de la última entrega y cumpleaños de mi padre.
    quería desearles que sigan teniendo suerte y ...que sigan nomás.
    un abrazo a los dos de los dos de BCN Eduardo y Daniel

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  4. Faço de mi palavras as de David Lepe.

    Fabuloso! Sigan adelante. No vendan el Citro...

    Saludos de Brasil.

    Rafael Aun

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  5. Anónimo5.5.10

    Sin palabras chicos!! Abrazos y patadas para ustedes también!! Cecilia desde San Juan

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  6. Anónimo5.5.10

    UN SALUDOTE FACU Y LOLIS, EL NACHO DE TIJUANA NO SE PUEDE OLVIDAR DE USTEDES... ESPERO QUE SE LA PASEN BIEN Y NO TENGAN CONTRATIEMPOS, CUIDENSE Y ESTAMOS EN CONTACTO SALUDENME AL PANCHO Y A AYMARA.. SUERTE BATOS...

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  7. Muchachos! Ustedes habrán hecho 52000 kilómetros, pero les aviso que apenas están a 10000 de Buenos Aires. Si le erraron al desvío, el primer paso para volver a la senda es reconocerlo. Muy "gracioso" el muchacho del papelito, argentino tenía que ser. Nunca falta alguno con el sentido de la oportunidad tan bien desarrollado para estos casos.

    Y lo de las ballenas, es un capítulo aparte. Todavía recuerdo cuando nos embarcamos con Pinino en Puerto Pirámides. Las parientes australes mandan saludos a sus primas mexicanas, y si les sobra lugar y tienen un estanque mas o menos grande en casa hasta pueden adoptar una ballena en: www.icb.org.ar (con certificado de adopción y todo!)

    Les mando un abrazo y vean como de a poco el blog se va llenando de comentarios de toda América. O van juntando amigos por todos lados, o dejaron muchas cuentas sin saldar! Si querían ser populares, lo lograron. Y sino, se ganaron igual el recuerdo de mucha gente a su paso. :-)

    Saludos!


    El oso aceitoso & cía.

    PD: Ya agregué a la encuesta a los dos OVNIS que tengo en la heladera.

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  8. Anónimo6.5.10

    ah hasta estas experto en la captura de almejas..
    esto es buenisimo preparate. en noviembre vas a revivir esa experiencia. en pta mogotes.
    besos amigos
    nico

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  9. Anónimo6.5.10

    Se me pianta un lagrimon despues de leer 3 entradas seguidas. No pueden estar viviendo tooodas estas cosas y yo aca echado en el sillon.
    Por el tema de los ovnis, Fabio Zerpa no tenia razón entonces. No hay marcianos entre la gente. Yo les creo mas a uds.

    El justiciero Anonimo (q no escriba aca no significa q no siga el blog eh! )

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  10. Karlía7.5.10

    Holaaa.... que alegre que estan bien y q estan disfrutanto si viaje... les deceo mucha suerte en todo...

    Hoy me recorde...
    De quien es el carritoooo??? de quien es el caritoooo????

    jajaja fue un gusto conocerlos..

    Abrazos...

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  11. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  12. mira que cada dia mas linda y increible la aventura... Mucha suerte. Vos sigo siempre.
    Aca en Brasil estare a las ordenes para lo que necesiten.

    Saludos

    Angela Faria
    http://lamaquinainfernal09.blogspot.com/

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  13. Le vimos en Arches National Park y he estado siguiendo tu blog.
    Estamos viajando a través de los EE.UU. en una gira de 8 semanas de Eugene,
    Oregon a Boston. Ha disfrutado de su blog y sus escritos inspirados maravilloso. Divertirse y disfrutar!

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  14. Aquí está nuestro blog - nos envió una parte de su viaje para que nuestros amigos puedan seguir a lo largo de tu aventura! http://snyderroadtrip2010.blogspot.com/

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  15. Me dejan sin palabras con tanta aventura.

    Quiero desearles lo mejor, para lo que resta del viaje... hasta Alaska.

    Ya, un poco me he perdido: cuántas personas les han abierto las puertas de su casa en todo este tiempo?.

    A todos ellos, gracias otra vez, y ya saben que los espero en mi casa, cuando quieran.

    Las ballenas me parecen demasiado grandes como para animarme a tocarlas... ni siquiera acercarme.

    Si el pobre Garoto (fila brasilero) se pone contento y con el movimiento de la cola golpea y hace caer a los chicos.

    Me alegra ver que la gente los sigue bancando a través de este blog, aunque quisiera un poco más de oordura... de apremio por terminar.

    Iris

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  16. Jajajaja, prohibido ahorcar ballenas, esa esta buena cabezon!

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  17. Me encantan los epígrafes de las fotos. Son muy cómicos!

    Bienvenidos a la tierra del libre, el hogar del valiente! Jajaja!

    Siempre pienso lo poco pintorescas que van a ser sus fotos cuando dejen Latinoamérica. Y que en su lugar vamos a ver mucho cartel, mucho parque de estacionamiento, mucho shopping... :(

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  18. suramerica: sabores y paisajes19.5.10

    Facundo, Dolores; Dolores, Facundo:
    Primero: mi admiracion, y como se despide DIOS en sus comentarios "Mis Respetos"
    Segundo: No podia, no debia, escribir algun comentario antes de ponerme al dia en sus relatos; encontre este blog, maravilloso blog, buscando blogs de viajeros por suramerica ya que con mi esposa (Pato) partiremos en un viaje al Sur en noviembre de 2010, viajaremos en nuestra motocicleta que como la "citronave" tambien tiene nombre, la llamamos Che-Pa, una conjucion de nuestros apodos (Checho&Pato), nuestra aventura se llama SURAMERICA:SABORES Y PAISAJES.
    Guardadas las distancias y con todo respeto la nuestra tiene algo en comun con la de ustedes, iremos tras la felicidad asi como lo escribiste ..."¿Y como se alcanza la felicidad dirán ustedes? Ni idea, pero mientras no nos permitamos nosotros mismos ir tras ella, de seguro será imposible hallarla"... no nos quedaremos sentados en el sillon viendo a la tele esperando a que el mundo se vuelva mierda, el nombre es solo la excusa para hacerlo, buscar la felicidad dejandonos tentar por la variedad gastronomica y geografica de suramerica.
    No es extraño para ustedes que alguien que no han visto nunca en la vida les diga que los lleva en el corazon, que han encontrado en ustedes dos las pocas palabras para terminar de entender que la decision de partir siempre sera la mejor y que alla afuera esta el mundo dispuesto a entregarte lo que mereces, asi como tampoco es extarño escuchar o leer que he estado montado en la "citronave" desde que iniciaron su viaje y que regresare tambien en la "citronave" a sus origenes. Espero encontrarlos algun dia en algun lugar del mundo, que para ustedes ahora es mas pequeño, quiza sea en tierras Argentinas, espero que las constelaciones alineen nuestros astros como lo han hecho siempre benevolamente con ustedes y nos permitan llegar a conocer las dos maravillosas personas que abordo de la "citronave" nos han entregado esto.

    Desde mi apartamento, sentado frente a mi laptop con el corazon hinchado por la felicidad que me han regalado les mando un fuerte abrazo y que buenos vientos sigan soplando a su favor hasta llevarlos a ALASKA y luego A-LAs-CAsa donde los esperan quienes los quieren.

    ChechoRestrepo
    PatoUribe
    Che-Pa
    suramerica.saboresypaisajes@gmail.com
    Medellin, Colombia.

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  19. Anónimo22.5.10

    Che, no es por nada pero...
    mi hermana está cada día más linda!

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  20. FELIZ BICENTENARIO, AMÉRICA LATINA!!!!!!!!!!!

    Iris

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  21. Desde que lei este blog, me he subido a su citro que creo que tambien es ya de nosotros.
    Lo unico que me molesta en su citro es que no se lo que veo hasta que actualizan este gran blog, sigan adelante.. saludos desde El Salvador C.A

    Atentamente... Josue Salazar

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  22. Anónimo26.5.10

    We saw you at a gas station by our house and I was so excited to see that you are back on the road! I'm sorry that I wasn't more help - you should stop by again if you are ever in the area. It would be great to chat under more relaxed circumstances.

    Kristine (the girl with the white 2cv in Salt Lake)

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  23. Anónimo27.5.10

    salt lake los extrana y nosotros ni les cuento los queremos mucho citropinos yfacu? yloli??? yjuan???? yamy????? es un eco constante en el depto...

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  24. Alfredo Rodriguez Landero28.5.10

    facu y lolis.
    Seguimos con mucho animo viendo donde van somos del club de Pepe Hernandez Y de Renno.
    El Domingo llegaron los amigos de nuestro club que fueron hasta la Patagonia.
    Sigan adelante y los esperamos aqui en Guadalajara, Mexico....Saludos......Alfredo R. Landero.

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  25. Anónimo29.5.10

    Hola chicos, felicides por el viaje, es muy lindo entrar al blog y leer alguna actualización, también ando viajando con mi novia, ya hace 6 años que salimos de Argentina y nos encanta este estilo de vida. Ahora estamos en Mexico, lastima que nuestros caminos no se cruzaron por estas tierras.
    Chicos les quería preguntar con el tema de la entrada a Estados Unidos, ustedes ya salieron de Argentina con la visa ? La sacaron en Mexico ?
    Les agradecería mucho me respondieran, lo que pasa es que nos esta empezando a dar ganas de darnos una vuelta por allá. Gracias

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  26. marco.avarado.zavala@hotmail.com31.5.10

    hola muchachos le eh estado suiguiendo a traves de su blog y crean que para viajar tanto se ocupa ser muy valiente en ese auto tan raro yo soy de tijuana bc mex. y me toco ver uno que otro por los 80s ya no se ven estos autos por aqui que buen biaje los sigo viendo que mala onda que no llegaron a tijuana me hubiera dado mucho gusto atenderlos y tomar unas fotos vivas de el citroen saludos marco.

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  27. Anónimo22.4.13

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