Más, siempre más. Jamás llegamos a imaginar tanto. Este viaje que estamos comenzando no deja de sorprendernos. La gente!, lugares increíbles y vivencias absolutamente fuera del libreto. Vivimos más, sentimos más, aprendemos y agradecemos muchísimo más.

Llegamos al Glaciar Perito Moreno a la 01:15 de la madrugada. El espectáculo por la noche fué sonoro. Toneladas de hielo cayendo al lago, producen estruendos que estremecen hasta al más pintado. Podemos decir sin errarle por mucho, que los quejidos del glaciar son la mejor forma de percibir su andar desde la montaña hasta el agua helada. Tras una noche altamente incómoda dentro del citro, nos despertamos con el P. Moreno a nuestra entera disposición. El espectáculo no puede contarse, hay que vivirlo. Paredes completas se derrumbaron ante nuestros ojos atónitos, el sonido es increíble. Tras una hora y media comenzaron a llegar los contingentes de turistas y si bien la hermosura del glaciar se mantuvo intacta, el espactáculo sonoro murió, dando vida a un murmullo eterno.
En El Calafate, volvimos a vivir la generosidad y hospitalidad de los sureños. Tuvimos la suerte de llegar para la fiesta del Lago Argentino, por lo que disfrutamos de unos cuantos recitales al aire libre. Vimos a la Mona Gimenez en vivo y en directo (perfecta mezcla entre Mick Jagger, Michael Jackson), desfilámos y hasta corrimos nuestra primera carrera de regularidad con el Citro.
El pueblo es muy pequeño, pero está creciendo como todo aquí en el sur. A patadas ninjas.
Conocimos a través de un amigo del Blog a Leo y Sandra, quienes muy amablemente, nos prestaron una casilla rodante en las afueras del pueblo. Allí nos resguardaramos de las incertidumbres de la noche y los fabricantes de gelatina.
Vendiendo bijoux en la calle, en lugar de un linyera, conocimos a Nacho que, lejos de juntar cartones, se dedica a hacer chocolates. Que grato revés del ¿destino?. Lo cierto es que ligamos unos desayunos con chocolato caliente y tortels que difícilmente olvidaremos. ¡Nacho, te pasaste macho!
La cosa es que fuimos a la carrera como la cenicienta y sacamos un ¡TERCER PUESTO compartido! (serían unos 17 autos los que corrian en nuestra categoría: ALTA VELOCIDAD). ¡Qué nave tenemos por favor! De yapa ligamos una nota para El Garage, morfi, champulín y un paseo al glaciar embarcados en catamarán. Sinceramente, no podemos creer todo lo que nos pasó en estos días. Alegría solo opacada por una cola de kilómetros para cargar nafta antes de dejar El Calafate.
Facu, Loli, Sandra, Lucas, Leo, Facu y Olivia (el felino que levita). Frori, si quiere la plata por los derechos del "chiste" venga a buscarla.
Nacho nos invita una torta "Matilda" (conste en acta que las canas ya las tenía antes de conocernos). Aunque a muchos les parezca imposible y hasta irritante, debemos decir que su performance superó ampliamente a la de la archifamosa "torta loca".
Nacho, Loli, Faca y la Citronave frente a "the Black lagoon" (chocolatería). Posiblemente esto sea lo más cercano a Charlie y la fábrica de chocolates que vayamos a vivir en nuestras vidas.
La Peque "ama de casilla" perfecta por donde se la mire.
Más locos en el camino. Juan, Nico y Seba están recorriendo toda la Argentina en su propia Citronave. Ni corrimos picadas, ni comimos picadas (cosa esperable de todo citronauta). Aguante la Citronave!!
Regresando a El Clafate desde El Chaltén. EEEYY!! Alaska queda para el otro lado!!!
La Peque y el Monte Fitz Roy.
Alegría a mansalva! No sólo conocimos el Fitz Roy, LO HICIMOS COMIENDO POSTRE VIGILANTE!! ¿Que más? ¡¡¿¿QUE MÁS??!! ¡¡¡¿¿¿QUE MÁS SE LE PUEDE PEDIR A LA VITA???!!!
Esto es dormir con glamur! Esa noche Faca soñó que Carlitos Balá era su padre y le cortaba una mano con su espada laser. Al despertar, mientras bebía café, un cóndor se posó sobre el, lo elevó ligeramente y lo dejó caer. Sin lesiones, se desilusionó hasta la muerte al notar que las "lincoln" estaban deshechas.
Faca muestra orgulloso su microtrucha en el Lago del Desierto. ¿¿Quien sino Jaques Costeaú?? ¿¿Quien?? El le enseño todo.
El Fitz Roy entre las nubes. Paradójicamente el capitán del Beagle, nunca llegó hasta el imponente monte de 3.400 mts que lleva su nombre.
De la mano de Loli: Trucha a la batata con arvejas y patatas. Para más recetas visitar: elmorfideamericaencitro.elgourmet.org
Una típica vista del paisaje cerca del Chaltén. Al fondo, haciéndole honor a su nombre, el río de las Vueltas. Adelante, un árbol a punto de convertirse en jabón o jibia.
La curva lo devoró en un instante. Nadie supo bien si aún respiraba, pero un médico amateur lo dió por muerto. ¿Por que la alegría?, ¿por que la felicidad?. Todo fué observado por ese ser que jamás se detiene a masticar. Una vez más lo tragó todo y se esfumó la esperanza del plano real por un momento. XBY585.
Momento histórico. Aproximadamente a los 6854,35 km de viaje pinchamos nuestro primer neumático. ¡¡Que lo parió, y sin ningún enano cerca para moler a patadas y sacarse la bronca de encima!! 
Nace un nuevo superheroe, EL HOMBRE MOSCA. Su superpoder: soldar fierros. Nos vino de perillas para arreglar el silenciador del Citro que había sido roto en el camino al Lago del Desierto. Fuerza: 80 kg. Altura: 1,67 mts. Velocidad: 15 km/h (en monopatín) Datos generales: No vuela, prepara excelentes omellettes y baila tap como los dioses.
El Citro se apresta en la salida para el desfile. Si sabíamos que Cristina iba a estar en el palco viéndolo todo, en lugar de super le echabamos nafta común.
Cuando uno cree que ya lo vió todo en materia cárnica, aparecen estas cosas que.... que se yo, a uno le dan ganas de llorar de alegría.
Faca junto a Gerardo alias el "Neo-Ché" u "hombre bomba" o simplemente "Bin" y Santi en el Glaciar Perito Moreno.

Este salió último en la competencia. Y.... era un perro manejando.

Y.... cuando hay muñeca, hay muñeca..... Aquí estamos recibiendo la copa. Como no se puede compartir la fundiremos y bañaremos al citro con el oro que nos toca.

Pochoto, Albert (descontrolado como nunca lo habíamos visto) y Pedorro, festejan los 500 gramos de chocolate patagónico que nos regaló Nacho antes de dejar El Calafate. Suerte que estamos lejos de Mirta e Iris, si no ni el olor les sentíamos.
Bueno nuestros estimados conejos, aún intentándolo arduamente, nos resulta imposible reflejar lo que estamos viviendo en esta travesía. Nos encantaría poder contarlo todo más detalladamente, decir que es increíble como se recibe cariño y envión para seguir adelante. Todo supera nuestras expectativas y a esta altura ya no tenemos tiempo para generar nuevas, solo para dejarnos sorprender.
Se los extraña..... Gracias a todos los que con sus comentarios nos hacen sentir que estamos más cerca. Besos, abrazos y cachetadas para todos!! Hasta la próxima!
Arrivederchi e Bonafortuna!!!