domingo, 22 de marzo de 2009

Aflojó el Chamán

Aflojó el Chamán, seguimos viaje.
Los de Fuego hemos decidido no entrar en los pormenores y pormayores del mundo de la mecánica moderna citroviajera. Existe un motivo, estamos saturados de ella. Así, todo lo referido a fierros, y que en verdad, es a lo que se resumió nuestra existencia durante el último mes y medio, quedará prácticamente librado a la prolífica (y créannos que tiene que ser extremadamente prolífica y exagerada) imaginación del lector. A modo de resumen, solo diremos que tuvimos que recurrir a ¡DOS! envíos de repuestos desde la Argentina, entre quince y veinte llamadas telefónicas (tratándose en ellas sólo temas técnicos e intrincados), la paciencia del legendario Kung Fu multiplicada por setenta y un mil, decenas de mails con toda clase de destinos internacionales, ¡SEIS! bajadas y subidas de motor, pruebas, contrapruebas, exámenes psiquiátricos, extinciones de humo en el tablero, calenturas, voladuras de limpiaparabrisas (ambos) en la ruta, y miles de detalles que quedarán en los anales de esta (hasta ahora lo entendemos) ambiciosa travesía. Pura verdad, cada una de las palabras. Verdad absoluta e irrefutable.
Lo importante, aflojó el Chamán y estamos en el ¡CARIBE!

A veces el aguacero es fuerte, y aún sin limpiaparabrisas toca adivinar el camino y avanzar. A veces ensordecen los truenos, y los refusilos quitan el aliento, más no podemos dejarnos extinguir por el miedo. Aguanta uno mirando de frente al tifón, hasta que este extenuado, interrumpe su soplar y desaparece. El sol entonces nos exige una sonrisa, y aún cuando no quedan ganas de consentirlo, se sonríe, pues si así no se hiciere, se corre el riesgo de dejarse arrastrar a lugares de los cuales es más complicado el retorno.

Las hormigas culonas son el manjar santanderiano por excelencia. Pueden comerse crudas o fritas. Se le arrancan las alas, cabeza y patas, todo el resto va pa´ adentro. ¿Sabor? sin duda alguna, panceta (tocineta) ahumada. La mugre que un mes y medio de taller ha dejado en las manos de Dr. Faca, impide toda posibilidad de manejar alimentos con las mínimas normas de seguridad alimenticia. Tarea pa´ la Dra Dolores. Vos sabés esto es así, unos cocinan y otros comen -Pepo Dixit-.

A la vera del Sogamoso, dos pescadores organizan sus capturas. Tranquilos pescadores de aguas inquietas. Se sientan pacientemente a trabajar cuando la pesca es abundante y de igual forma cuando el resultado ha sido el opuesto. Fausto era normal (al menos en su ámbito) una vez asistió a un ciclo de cine para gente campesina, pasaron Pesadilla I. Ahora se lo ve más tenso, sobre todo por las noches y a la hora de la siesta. Hermiglindo se compró un teléfono portátil con bluetooth pero no tiene donde ponerlo a cargar. No sabe bien porque lo compró, ni para que sirve. Lo puso abajo de una de las patas de la mesa, que era más corta y molestaba a la hora de la comida.
Para muchos fluir con la corriente no tiene sentido, para otros, sencillamente resulta imposible. Hay quienes se afanan por hacerlo bien, y finalmente están aquellos a quienes no les queda alternativa. Distintas naves, mismas aguas indescifrables. Distintos métodos, idénticos peligros y oportunidades. Navegar, estar a flote.

Loli practica nuevas técnicas de pesca basadas en la buena voluntad y el sometimiento voluntario de los peces. Piezas obtenidas hasta el momento: 0


Siempre que se juntan siete palmeras una idea genial surge. Miles de años atrás en el Cairo inventaron la combinación del queso mantecoso con el dulce de membrillo. Rosseau, se sentaba todas la tardes bajo sus sombras y escribía lo que ellas le dictaban. En Colón, desarrollaron una ecuación para hacer que la gente aprenda a pensar, pero un grupo de "líderes despreciables" la robaron, la invirtieron y la aplicaron al planeta entero. Las siete de la plaza de Bucaramanga no quieren quedarse atrás, se esfuerzan día tras día para concebir solo ideas geniales. Si bien no hay resultados contundentes aún, están gestando un proyecto de nobles y elevadas intenciones, para reinsertar a los Tuby4 y 5 en el mercado del kiosko tradicional sudamericano (íconos golosinísticos innegables de una cultura ochentera a la cual no se le reconocerán sus logros jamás).

La gran manada de Argentinos, Colombianos y Colombo-Argentinos, nos acogió un domingo en la finca "La Garufa" con unos regios ravioles de verdura con salsa de tomate y carnita. Por un rato fue como si hubiésemos regresado a nuestra querida pampa húmeda. Fernando, Marieta, Mario, familia y compañía, estómagos y espíritus agradecidos.

Despidiendo a los últimos fotones del día.


Cecilia ha perdido la llama sagrada. Cuando un espíritu liviano es lastrado hasta que la tierra reclama su permanencia perpetua, se comete un crimen imperdonable. Obligar a acallar los pensamientos, obligar a ceder, a permanecer, a dormir cuando se "debe" dormir, y a comer cuando se "debe" comer, muele la voluntad. Mejor dicho la demuele. Cecilia tenía una pintura de Modigliani en la cocina, justo al lado del pimentero, sobre una repisa sostenida con diez clavos oxidados. Cecilia rumeaba sus ideas valiosas por la mañana pa´aprovechar la fresca, aunque raras veces se le antojaba hacerlo por la noche. La de la foto es Ornelia, a Cecilia le destinaron el corral de al lado y ojo que no necesariamente estamos hablando de una vaca. Más bien se trata de una mujer. Personas en establos comiendo balanceado, y animales en oficinas dirigiendo el curso de nuestros destinos. Hacia allá vamos yendo, hacia allá vamos.


Elí Blanco nos abrió las puertas de su taller para someter la nave a cirujía mayor. Una muestra más de la increíble hospitalidad y generosidad de los Colombianos. Junto a Esperanza nos prepararon un asadito en su casa de Floridablanca y además de a su familia, nos presentaron a Rahan. No, el mecánico no, ¡EL PERRO! ¿Casualidad? Nunca jamás.

Más amigos Bumangueses. Mayo nos introdujo al mágico mundo de sus cuadros, dio un empujoncito para que Loli se reencuentre con sus acrílicos y nos devolvió la música a la nave. El hecho es que la "niña catástrofe" misteriosamente mal logró el stereo de última generación que nos había regalado Ger-Man en Mardel antes de salir, asique Mayo nos donó uno que ya no conocía sino el fondo de un cajón. Nosotros más que agradecidos volvimos a Artaud de inmediato, para luego pasar a "lo demás".

El gran invento de André Citroën, los engranajes en V que disminuyen el ruido de los mecanismos. De allí el logo de la marca y su fortuna. Ahora, si este es el emblema de Citroën y su mayor logro, ¿porque el motor del 3CV con apenas dos cilindros mete semejante quilombo? Mistery.
El famoso "beso" Rahanísitico. Presuntamente sirve tanto para matar, como para indicar la presencia de un objeto, señalar a una persona, dejar a las mujeres sin aliento y pedir que traigan comida. Faca practica sin éxito, lo de Rahan es innato y profesional.

Entre idas, vueltas, retornos y patacones rellenos bumangueses, conocimos a Salomón Rey Silva. Salomón tiene un voladero de parapentes en la Mesa de Ruitoque al sur de Bucaramanga. Nos invitó a despegar los pies de la tierra por un ratito, y nosotros aceptamos inmediatamente no desoyendo aquel sabio consejo de Don Juan Manuel de Rosas "Si podés parapentear, metele que son pasteles".
Salomón le explica a Faca: -si se te zafan los seguros y empezás a caer en picada libre, al llegar al suelo encojé las patas rápido para absorber el golpe, el resto es fácil-.
Avísenles que no van a ir a la luna, es solo una vuelta en parapente. Pensándolo mejor, doble correa de seguridad para la "niña catástrofe".



El puntito chiquito en el cielo son el hijo de Salomón y Loli, atrás Bucaramanga.



Faca in the sky with diamonds.

Su existencia se vuelve difusa, más no la de su obra. El ser es efímero, más no su obra. Puede el artista disimular sus motivos, más no puede hacerlo su obra. Puede apagarse un cigarrilo en la frente, más no en su obra. Puede dirigir sus actos y cambiar su obra, más su obra no puede autopropulsarse con un chorro de fuego hasta el espacio. Puede devenir en obra, más su obra no puede devenir en el ser que la crea. Puede preparar un puré con milanesas a la napolitana, más no su obra. Por eso según palabras del genial Federico Klemm:

La obra no puede en un arrebato de gravedad infinita, metamorfosearse edípicamente en autor. Las leyes gelatínicas intergalácticas, atrapadas en una cáscara de nuez se lo impiden. Tan solo, la voluntad representada como imagen indivisible del yo que sublima en un corte irreverente del ego reprimido, podría lograr con un salto mortal desde el trampolín cósmico, decantar el misterio de la autogeneración espontánea y geodésica gaseosa. Concluimos así que la revelación de los anillos energéticos gaussianos, responde solamente, a la necesitad del autor de proyectar a través de un chorro plasmático celeste, lo maleablemente plastilínico y eléctrico de esta existencia autopropulsada y germinal.
Genio te extrañamos.

Al Padre José Ramón podríamos dedicarle no un párrafo en este blog, sino un libro entero. Nos conocimos en Lima, en casa de The Tapia´s Family. Aquella noche hubo un príncipe austente, buena comida de las manos de Olga y Loli, y un mail que nos vinculaba a una ciudad por la que no planeabamos pasar; Bucaramanga. Apenas supo que teníamos un pié en "La Ciudad Bonita", nos llamó y nos instaló en su casa. Serán a lo sumo cuatro días, decíamos nosotros. Fueron como cincuenta. Padre en todos los sentidos posibles de la palabra, fue techo, fue confianza, fue soporte inquebrantable, fue tranquilidad, hermano, papá y amigo. Él dice que su casa fue la bahía donde tuvimos que esperar a que pase el mal tiempo, para volver a zarpar, tal como lo hacían los viajeros de antaño. Creemos en cambio nosotros, que la casa no fue la bahía, la bahía fue él mismo. Además de soportarnos como nadie en la mala, nos regaló su alegría, excelente sentido del humor, generosidad, claridad de ideas y un poco de su espíritu temerario con el que auyentaba a las alimañas en la Patagonia, y espanta hoy a los carroñeros de la ciudad. Si no fuera por ese pacto oscuro que mantenía con el Chamán, para que nuestra partida se aplazara y Loli siguiera preparando empanadas, su registro sería intachable. Una vez más nos quedamos sin palabras para expresar lo que quisiéramos. Esta vez, por habernos conocido como lo hicimos, creo que no hacen falta. Con un gracias infinito basta. Si seguimos viaje con la nave en perfecto estado, el Padre José Ramón tiene al menos un 33,33% de la responsabilidad. Cuando nosotros empezábamos a desesperarnos y hacer agua, fue quien nos sostuvo los pies sobre el suelo y encaminó nuestro andar por tierras seguras. Un lujo que el camino nos tenía reservado en tierra colombiana.


En esta memorable fotografía, vemos el solemne acto donde Hernan "Schumacher" Navarrete (futuro presidente del partido rustificionista), intercambia con el Dr. Faca, ejemplares impresos con la temática del Libertador de las Américas, el gran Simón Bolívar. Obsérvese que el libro entregado por Hernán estaba en óptimas condiciones, mientras que el aportado por Faca ya amarrilento y maltrecho, da sus últimos estertores. Bienvenido al rustificismo Dr. Navarrete, aquí no hay coctails, ni cómodos sillones burgueses, en el partido sólo hay incomodidad y libros de páginas amarillas.

La muchachada del taller Euro Scaan. Se podría decir que son personas respetables si Rahan no estuviera incluído en la foto. Hablando en serio, increíble la buena onda, paciencia y amistad conque se brindaron a la causa. Arriba, Elí (Capo de toda la mafia), John, Brian (sobrino y esclavo de Rahan), Rahan (su corazón es tan grande como su capacidad de hinchar las pelotas), Armando, "el hombre lobo" Jose, y abajo, "rompetutti" Miguel Angel y Faca.
Una vez más las manos amigas sin las cuales, no hubiéramos alcanzado ni a despegar.

Volvimos a romper un récord de tiempo en una ciudad, más de un mes y medio en Bucaramanga corriendo atrás de fierros, rectificadoras, repuestos, mecánicos y el humor del destino. Tuvimos que pedir una prórroga para alargar nuestra estadía en Colombia, un mes más para Los de Fuego (y bien pago), y un mes más para la averiada nave (que nos otorgaron totalmente gratis y atendiéndonos de manera impecable en la DIAN). Papeles, gastos, ánimos subterráneos, frustraciones ilimitadas y la banca de todos nuestros amigos bumangueses, fueron moneda corriente aquellos días.

Empecemos por el principio pa´ que no desvíen su atención. De izq a der, cebolla y queso, capresse y carne. Ahora si, a favor de las agujas del reloj: La Peque (4 empanadas), Alejandra (3 empanadas), Hernán (¡16 empanadas!), Guille (5 empanadas), el Padre Juan José (4 o 5 empanadas), jime (4 empanadas) y Faca (7 empanadas).

La alegría del hogar, Lolita. Cada mañana se ponía a arrear ganado y soltar carcajadas por lo que no era necesario el despertador.



El equipo gaucho. Aprovechamos pa´ tomar mate, mirar a Les Luthiers, morfar empanadas hasta reventar, ver a la selección del Diego, criticar a la "Dama Botox" y sentirnos como en casa por unos días. Padres Juanjo y José Ramón, se los va a extrañar juerte.
Nuestro viaje a Santa Marta fue una verdadera odisea. La idea era hacer los 580 km que nos separaban del tan ansiado Caribe colombiano en dos días. Pero al encontrarnos envueltos en la más impenetrable oscuridad, teniendo que buscar un lugar para levantar la carpa bajo un aguacero de proporciones épicas, decidimos hacer el resto del viaje de un tirón. De tanto pisar el freno bajando de las montañas santanderianas, se nos clavo un poco una campana y se calentó el motor por demás. Hubo que esperar una media hora a que se enfríe todo, aflojamos las zapatas y seguimos viaje. En pleno diluvio, un limpiaparabrisas decidió hacer abandono de la nave, asique tuvimos que parar y correr a buscarlo en la ruta. Ya tuertos, seguimos andando y al rato el compañero izquierdo decidió seguir los pasos rebeldes de su mentor derecho, razón por la cual quedamos transitando los caminos a lo "Ray Charles". Los relámpagos iluminaban la oscura noche y parecía como si nuestro retorno a los caminos hubiese desatado la furia del Chamán maligno que se había propuesto estacionarnos en Bucaramanga por el resto de la eternidad. Una rueda de la nave soltaba al aire toda clase de sinfonías extravagantes y amenazaba con dar algún disgusto. Finalmente tras 12 horas de ruta llegamos a Santa Marta sanos y salvos. Allí nos esperaban Leo, Juancho, Aymi, y la Estanciera. Dejamos que la tensión se vaya extinguiendo de a poco, charlamos hasta bien entrada la noche y el cosmos empezó a acomodarse nuevamente a nuestros deseos.

La playa grande de Taganga en las afueras de Santa Marta, nos prestó sus cálidas aguas para el primer chapuzón caribeño. No había monos, ni palmeras, ni cocos, ni una obra de teatro itinerante con Arturo Puig como actor principal, pero por algo se arranca.

Los tuvimos abandonados por siglos, pero aquí estamos nuevamente. Hay mucho para contar de lo que se viene, pero por ahora, a sambullirse en las cálidas aguas y gozar un poco en las tierras que vieron nacer al Pibe Valderrama. Pronto noticias frescas. Un millón de gracias a todos los que estuvieron al pié del cañón durante estos días de incertidumbre. Especialmente a los padres Iris, Mirta, Quique, Horacio, José Ramón y Juan José. Algunas recomendaciones finales: El voto en blanco favorece a los Pingüinos, ojo. Métanse a la pileta tranquilos después del asado, que no conocemos a nadie que haya muerto o se haya quedado ciego por hacerlo. Si van a tomar capucchino, que sea en Omi. Acuérdense, que lo de que el que piensa pierde era solo un chiste, no lo vayan a tomar en serio. Nada más por ahora.

¡¡¡¡FUERZA CONEJOS CARAJO QUE YA ESTAMOS RODANDO NUEVAMENTE!!!!
Y para despedirnos, los dejamos con la joyita aeronáutica de la Dra Loli.

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¡Besos, Abrazos y cachetadas ninjas en la cola pa´ todos! Una vez más infinitas gracias a Horacio "Beto", Quique, Iris y Mirta por estar siempre ahí. ¡Yuk Punchagamma! ¡Arrivederci e buonafortuna! ¡Chau pinela! ¡Bon Voyage! ¡Aufwidersen! Y ¡bienvenidos a todos los hermanos brasileros! ¿De donde salieron? Mistery.

miércoles, 4 de marzo de 2009

"DINDISIIAIRA"

Días y noches turbulentas para "Los de Fuego". Aún en Bucaramanga, nuestro destino se mantiene incierto. La nave todavía desmembrada, reposa en el taller de Elí Blanco. Si bien falta mucho de lo sucedido en esta tierra, al menos queremos dejarles conocer lo que tiene que ver con la nave.

Antes de entrar al taller, en las calles bumanguesas, el Citro exhibe toda su gallardía.

No es que el motor hubiese dejado de rugir, por el contrario, cada vez rugía más fuerte y las posibilidades de romper algo nos empujaron a parar y echar una miradita. Elí Blanco, Rahan y la muchachada se están haciendo cargo todo, sin cobrarnos un solo peso. Muy grosos. Subimos al auto al segundo piso del taller y a sacar tornillos una vez más.

¡Que no se haga costumbre! Por tercera vez, nos toca ver a la nave descuajeringada. En primer plano, el motor yace inherte lejos de su elemento. Atrás, el citro se apresta para una larga siesta.

¡Todas las manos todas quieren ayudar! Al abrir el corazón de la nave nos encontramos con un cojinete de bancada del cigueñal destrozado en mil pedazos (si bien en la foto salió por demás agraciado). La parada técnica no podía ser más oportuna. Si seguíamos así, no íbamos a llegar mucho más lejos.

Tras el diagnóstico, nos pusimos en campaña para ver si fabricabamos o conseguíamos un cojinete. Imposible, repuestos de la nave no se encuentran en ningún lado excepto en Argentina, Los de Fuego empezaban a sentir un cosquilleo en el estómago y no era exactamente hambre. Finalmente se decidió pedir partes a la madre patria, pero como antes de salir invertimos nuestros últimos seis millones de pesos en cerveza de Antares, tocó que la famiglia de una mano. Más bien un brazo entero y parte del otro. Beto (Horacio) entra en acción, su inestimable y expeditiva ayuda junto a los consejos de Guillermo (mecánico y amigo con el que armamos la nave antes de la partida), y Alfredo (nuestro repuestero oficial y amigo), hicieron que los repuestos aparezcan pronto. Un ciguñal entero, árbol de levas, bomba de aceite y mil chucherías más estaban a punto de atravezar sudamérica, para llegar a nuestras manos, con la velocidad de un rayo. Los mails de Mirta aparecen cada unas cuantas horas para informarnos como va la cosa, todo marcha sobre ruedas. Enrique e Iris también aportan a la causa "americaencitro" de manera decisiva. Una semana más tarde...

La caja de Pandora llegaba para cubrirnos de renovadas esperanzas. Los niños festejaban correteando en las calles, las señoras del barrio se ponían sus mejores vestidos, estampados con infinitas flores de colores. Todo era algarabía, la siesta se interrumpía por los estruendos pirotécnicos, que no cesaron hasta bien entrada la madrugada. ¡Cuanta dicha, cuanta gloria! Cuan alegres rebotaban en el pecho nuestros corazones, otrora heridos de muerte. Finalmente la solución, la caja.

Cigueñal, árbol de levas y súbditos, descansaban adivinando que su quietud ya no duraría sino solo un instante. ¡Cuan lejos estaban de la verdad! La (como hemos dado en llamarle) "Desmesuradamente increíble, notable, descabellada, ingrata, submarina, inodora e incolora aventura de los indispensables repuestos argentinos" recién comenzaba a desarrollarse.
Ya con todo en mano, Faca acude raudo al taller y junto a Rahan y el block del motor se dirigen a la rectificadora. Una vez allí, nos dicen que el trabajo que nos habían prometido no puede hacerse ¡¿QUE?! Resulta que la rellenada del block marcado por el cojinete roto no es viable y necesitamos un cojinete más grande. ¡¡¡¿Y hasta ahora nos lo dicen?!!! Acaban de llegar los repuestos desde la ARGENTINA y no nos costaba nada pedir el cojinete nuevo en otra medida. Faca literalmente estalla en ira, una ira incontenible, con ganas de matar a medio mundo, masticando bronca, masticando impotencia y desilusión. En su cabeza, la idea del esfuerzo que los viejos hicieron para mandar todo esto rebota, crece, se agiganta y lo aplasta. Se recorren mil rectificadoras en vano, el desastre es total. ¿Cómo puede ser semejante falta de consideración, interés, profesionalidad, y sentido común? ¿cómo? Pues simplemente, fue.

Y el chistecito nos costó una semana entera más de estanqueidad. Entonces, aquello que deglutían Los de Fuego, por primera vez tenía un sabor amargo que no se quitaba con bebida espirituosa o conjuro alguno. El sabor de la incertidumbre, el fracaso y la rabia.
Las cosas no se ven con objetividad y suelen vencer a la voluntad y virtud del hombre, cuando a él es a quien aquejan los problemas. Todo se ve nuboso, oscuro y terrible. En la fácil todos somos capos, éste es el momento de mostrar entereza y madera de aventureros - Mirta dixit-. Cuanta verdad.
Nueva llamada a la Argentina, nuevas maniobras de Mirta, Enrique, Beto e Iris, y nuevos cojinetes en camino.
Nunca nada parecido nos había sucedido en este año y dos meses de viaje, livianos, serenos y malcriados por el cosmos, no estábamos acostumbrados a esta clase de vicisitudes. Acostumbrados al éxito, a ser recibidos en cada ciudad con carrozas esmeradamente adornadas y malabaristas que escupen fuego, ahora, debíamos hacerle un finta de potrero al aguacero. De hecho, hablando francamente no podemos ser más afortunados. Cuantos hay que amanecen en la calle, duermen sobre lo que haya, comen lo que haya (si es que hay), y viven marginados de todo y todos. Yendo de camino al taller cada día vemos al menos tres, y bajamos los pies a la tierra. Gente afortunada, eso es lo que somos. Nosotros tenemos la suerte y el privilegio de estar en el camino, a ellos les tocó la jodida, ellos quedan siempre a un costado. Dejando a un lado ese "pequeño" detalle, si seguíamos viaje con el motor así, lo más factible era que algo importante se rompiera en medio de la ruta ¿y ahí? Además la desmesuradamente increíble, notable, descabellada, ingrata, submarina, inodora e incolora aventura de los indispensables repuestos argentinos (DINDISIIAIRA), nos encontró cómodamente hospedados en la casa del Padre José Ramón García Gallardo. Lejos de impacientarse por nuestra exageradamente larga e invasiva estadía, el padre nos llenó las panzas, aclaró que nuestra estancia se prolongaría tanto como lo ameritasen los hechos y nos malcrió para alejar los oscuros nubarrones que sobre nosotros se cernían. ¿Que hubiera pasado si nos tocaba todo esto en carpa y rodeados de espectros mutantes del futuro? ¿Que pasaba si no encontrabamos a alguien de la generosidad de Elí? Las cosas siempre suceden por algo, siempre. ¡Pucha que es verdad! Y por algo suceden como suceden. ¿Como termina la historia?..... todavía no lo sabemos.

Muchos amigos e historias han quedado fuera de esta publicación. Pronto saldrán a la luz. Mientras tanto, queremos agradecer infinitamente al Padre José Ramón, al Padre Juan José, a Mirta, Iris, Beto y Quique, a Alfredo, Guille, Elí, Rahan (a este no tanto, por hinchapelot...), a Hernan, Ale, Fernando, Marieta, Mayo, Colo y resto de duendes mágicos no alados que nos escribieron o llamaron en estos días.

No salimos por no tener nada mejor que hacer. No salimos para abandonar a mitad de camino. No salimos a dar una vuelta en calesita. No salimos hechos ni derechos. No salimos seguros, tampoco acobardados. No salimos para desafiar a nada ni nadie. No salimos para demostrar, provocar, ni molestar. Nada de eso. Nunca imaginamos un viaje sin pruebas, pues entonces no podríamos crecer. No imaginamos un viaje sin escollos, pues no nos haría aprender. Un viaje cómodo boicotearía nuestras capacidades. Un viaje acomodado nos alejaría de aquellos destinos mágicos. América. De Ushuaia a Alaska. No a Bucaramanga, no a Tijuana, no a San Francisco. Alaska. Por eso sentimos que apenas empezamos. Viajamos convencidos, viajamos decididos. A veces creemos poder explicar nuestros motivos, la verdad es que los motivos nos exceden. Aquí estamos, creemos en lo que hacemos y sabemos que por algo nos lanzamos a la conquista del continente.

respiren, no todo está perdido. No mientras viva el hombre café.

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Conejos ¡¡¡YUK PUNCHAGAMMA!!!